Cuando hablamos de herencia, solemos pensar en genética o rasgos físicos. Sin embargo, desde la psicología contextual sabemos que también pueden transmitirse formas de relacionarnos con el dolor, especialmente a través del lenguaje, las normas familiares y las reglas que organizan nuestra conducta.
La película Coco ofrece una metáfora especialmente clara para comprender cómo una experiencia dolorosa no elaborada puede seguir influyendo en generaciones posteriores, no porque el trauma se herede literalmente, sino porque se heredan reglas verbales rígidas que condicionan la vida emocional presente.
Este análisis resulta especialmente relevante en el trabajo psicológico con personas adultas que acuden a consulta en zonas como Majadahonda o Madrid, donde muchas dificultades emocionales actuales están vinculadas a normas familiares aprendidas y nunca cuestionadas.
En Coco, una pérdida significativa da lugar a una decisión que, en su origen, tiene sentido:
“En esta familia no se habla de música.”
Esta decisión puede entenderse como una conducta de evitación experiencial. Evitar aquello que se asocia al sufrimiento reduce el malestar a corto plazo y proporciona una sensación inmediata de control emocional.
El problema aparece cuando esa evitación se cristaliza en una regla verbal rígida, que deja de adaptarse al contexto actual y comienza a gobernar la conducta de forma automática.
La Teoría de los Marcos Relacionales (TMR) explica que el lenguaje no solo describe la realidad, sino que crea redes de significado que influyen directamente en cómo sentimos y actuamos.
En Coco, la música queda relacionada verbalmente con:
Pérdida
Abandono
Dolor emocional
Peligro
Estas asociaciones no se transmiten por experiencia directa en las generaciones posteriores, sino por derivación relacional. Es decir, el significado se hereda a través del lenguaje y las normas implícitas, no del acontecimiento original.
Así, el sufrimiento no se hereda como recuerdo traumático, sino como regla conductual:
“Esto no se hace.”
“Esto es peligroso.”
Estas reglas se manifiestan en forma de pensamientos automáticos, emociones intensas y sensaciones corporales. Sin embargo, uno de los principios centrales del enfoque ACT es que no somos nuestros eventos internos.
No somos nuestros pensamientos.
No somos nuestra historia familiar.
No somos el dolor heredado.
Aquí aparece el proceso de yo como contexto, fundamental en la intervención psicológica: la capacidad de observar pensamientos y emociones sin quedar definidos por ellos. Cuando este proceso se debilita, las personas se fusionan con la narrativa familiar y actúan como si esa historia fuera una verdad absoluta.
⚠️ La rigidez cognitiva no protege: limita.
Cuando una regla heredada organiza la conducta:
Se pierde contacto con las necesidades actuales
Se reduce la flexibilidad psicológica
Se restringen conductas valiosas
En consulta psicológica, esto suele observarse como dificultad para tomar decisiones, bloqueo emocional o sensación de estar viviendo una vida que no termina de encajar.
El cambio que muestra Coco no llega eliminando el sufrimiento ni negando la historia familiar. Llega cuando se permite que el dolor esté, se flexibiliza la regla y se revisa su utilidad en el presente.
Desde la psicología contextual, el objetivo no es borrar el pasado, sino cambiar la relación con él, de forma que deje de dirigir automáticamente la conducta actual.
Cuando las personas se defusionan de pensamientos heredados, aparece una pregunta diferente:
¿Cómo quiero vivir hoy, con esta historia y con este dolor?
La conducta deja de estar controlada por la evitación y comienza a orientarse hacia los valores, entendidos como direcciones vitales que aportan sentido, coherencia y conexión, incluso en presencia de malestar emocional.
Revisar las normas heredadas no implica traicionar a la familia ni negar la historia, sino actualizarla para que pueda servir a la vida presente.
Este trabajo de flexibilización es habitual en procesos de terapia psicológica en Majadahonda y Madrid, especialmente cuando el malestar actual está vinculado a patrones aprendidos y mantenidos por el lenguaje.
¿Qué normas heredadas crees que siguen influyendo hoy en tu forma de vivir?
El resentimiento es uno de los mayores enemigos en las relaciones de pareja. No surge de un día para otro, sino que se va construyendo cuando amar se convierte en esperar, exigir o acumular silencios. Desde la psicología contextual, aprender a amar desde los valores —en lugar de desde la carencia— permite reconectar con lo que da sentido al vínculo y reducir el desgaste emocional en la pareja. En este artículo exploramos cómo trabajar el resentimiento en terapia de pareja en Majadahonda y Paseo de Extremadura (Madrid).
¿Se puede heredar el trauma? Desde la psicología contextual, Coco muestra cómo el dolor se transmite a través del lenguaje y reglas familiares rígidas. Analizamos la película desde la Teoría de los Marcos Relacionales, el yo como contexto y la orientación a valores.