Terapia de Pareja

Terapia de Pareja

No conseguimos encontrarnos

Es una frase que he escuchado muchas veces en consulta, y creo que describe con mucha claridad lo que muchas parejas atraviesan en ciertos momentos de su vida. Conversaciones que antes fluían se transforman en discusiones recurrentes. Los silencios pesan más, el contacto se reduce, y esa sensación de estar en sintonía empieza a desdibujarse.

Volver a cuidar el vínculo

Una relación de pareja, al inicio, puede sentirse intensa y llena de entusiasmo: hay deseo, conexión y ganas de compartir. Pero con el paso de los años, surgen momentos difíciles, diferencias y el desgaste que traen las exigencias del día a día. Esa conexión inicial puede dejar de sentirse tan cercana y reconfortante. Podemos ignorar lo que sucede, esperar que se resuelva solo o enfadarnos por no saber cómo manejarlo. Pero también podemos elegir detenernos, observar juntos lo que está ocurriendo y empezar a relacionarnos de otra manera: con más comprensión, más honestidad y nuevas herramientas

¿Qué hacemos en terapia de pareja?

Desde la Terapia Integral Conductual de Pareja trabajamos para que las dificultades no se conviertan en una lucha entre los dos. Ayudamos a cambiar la forma en que se abordan los conflictos, fomentar la empatía y la aceptación hacia la historia del otro, y revisar aquellos patrones de comportamiento que, sin darnos cuenta, están dañando el vínculo. No se trata solo de “arreglar” lo que no funciona, sino de construir una forma de relacionarse más coherente con los valores que cada uno tiene y con el tipo de pareja que quieren ser.

La terapia de pareja puede ayudaros si

  • Sentís que las discusiones son cada vez más frecuentes y difíciles de resolver.
  • Os cuesta conectar emocionalmente, o notáis una creciente distancia afectiva.
  • Tenéis la sensación de no entenderos, aunque habléis mucho.
  • Aparecen con frecuencia emociones como la desconfianza, los celos o la inseguridad.
  • Estáis atravesando una crisis importante: nacimiento de hijos, cambios vitales, infidelidades, duelos o decisiones difíciles.

Una relación también se aprende

Nadie nos enseña cómo construir vínculos sanos, y a veces lo que arrastramos de nuestras historias personales se cuela en la pareja. Ir a terapia no es un fracaso, es un acto de cuidado hacia ese vínculo que en algún momento fue importante, y que todavía puede transformarse. Si sentís que estáis en un momento difícil, este puede ser un buen espacio para parar, mirar juntos lo que está ocurriendo y recuperar el sentido de estar acompañados en la vida.

Sesiones

Las sesiones pueden ser tanto online como presencial (Madrid). Además, se podrán realizar en los siguientes idiomas:

Español | Italiano.